Convivencias >> Convivencias en Brasil
Del 10 al 12 de julio de 2025 un precioso grupo de 27 chicas se ha reunido en nuestra casa de São Caetano do Sul (Brasil).
Han sido unos días muy entrañables, donde han podido disfrutar de un encuentro personal con Jesús, Vivo y real en el Sagrario, participando en la Eucaristía, teniendo distintos momentos de oración, horas santas y otras celebraciones; así como divertidas y variadas actividades que, sin duda, les han ayudado a conocerle un poquito más.
Celebramos juntas la alegría de compartir nuestra fe: ese don tan precioso que el Señor nos ha regalado, y que engrandece nuestra vida, desde lo más sencillo y cotidiano, pues todo está lleno del Amor de Dios; y, al mismo tiempo, nos ayuda a darle un sentido de plenitud, un sentido de eternidad. Jesús transforma nuestra vida y, a su lado, todo se vuelve distinto, todo cobra sentido, todo se hace nuevo, todo brilla... ¡o brillará!
Las chicas han podido participar un poquito de nuestra misión, compartiendo con las Hermanitas; y han descubierto la alegría de servir a Jesús en los demás, acompañándole en los que nos necesitan, como por ejemplo, en el rostro de cada ancianita acogida en nuestro hogar. Sin duda, también han recibido un montón de ellas, y es muy bonito esa sintonía y complicidad que hay entre jóvenes y mayores, cómo se complementan y enriquecen mutuamente.
Han sido unos días de inmensa bendición, y aquí os mostramos algunas fotos de recuerdo. ¡Que Jesús os bendiga siempre!








Han sido unos días muy entrañables, donde han podido disfrutar de un encuentro personal con Jesús, Vivo y real en el Sagrario, participando en la Eucaristía, teniendo distintos momentos de oración, horas santas y otras celebraciones; así como divertidas y variadas actividades que, sin duda, les han ayudado a conocerle un poquito más.
Celebramos juntas la alegría de compartir nuestra fe: ese don tan precioso que el Señor nos ha regalado, y que engrandece nuestra vida, desde lo más sencillo y cotidiano, pues todo está lleno del Amor de Dios; y, al mismo tiempo, nos ayuda a darle un sentido de plenitud, un sentido de eternidad. Jesús transforma nuestra vida y, a su lado, todo se vuelve distinto, todo cobra sentido, todo se hace nuevo, todo brilla... ¡o brillará!
Las chicas han podido participar un poquito de nuestra misión, compartiendo con las Hermanitas; y han descubierto la alegría de servir a Jesús en los demás, acompañándole en los que nos necesitan, como por ejemplo, en el rostro de cada ancianita acogida en nuestro hogar. Sin duda, también han recibido un montón de ellas, y es muy bonito esa sintonía y complicidad que hay entre jóvenes y mayores, cómo se complementan y enriquecen mutuamente.
Han sido unos días de inmensa bendición, y aquí os mostramos algunas fotos de recuerdo. ¡Que Jesús os bendiga siempre!







