Hermanitas de los Ancianos Desamparados

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Profesión perpetua en la Casa madre



Nuevamente, las circunstancias debidas a la pandemia, han aconsejado que nuestras hermanas emitieran sus votos perpetuos en la Casa madre.

Así que, a las 11 de la mañana de este 30 de abril, en la solemne eucaristía presidida por el obispo auxiliar de Valencia Mons. Arturo Ros, siguiendo el proceso iniciado de seguimiento de Jesús en la Congregación, las  hermanitas Sor Carmen Alicia, Sor Diana Mayte, Sor Sandy Cristel, Sor Hilda, Sor Modesta, Sor Evelyn Vanesa, Sor Sara Consuelo, Sor Ofelda y Sor Lelia,  respondieron a la pregunta:  ¿Qué pedís a Dios y a su santa Iglesia? que el señor obispo le formuló, “SERVIR A JESUCRISTO, ESPOSO DE LAS VÍRGENES Y, POR SU AMOR, A LOS ANCIANOS DESAMPARADOS, EN ESTA CONGREGACIÓN, TODOS LOS DÍAS DE NUESTRA VIDA.”

Mons. Arturo, las estimuló, nos estimuló a todas, a escuchar cada día a Cristo y responder: “aquí estoy Señor, tú me has llamado”. “No olviden, dijo Mons. Arturo, que tienen esa dimensión contemplativa.”

Haciendo referencia al evangelio elegido para esta ocasión:  Juan 15, 1-8 afirmó que “han sido llamadas a permanecer unidas a Cristo, la VID verdadera.” Les deseó que, en este día, escuchasen de una manera única en su vida de labios de Jesús: “PERMANECE EN MÍ” solo así podrán dar fruto. El fruto que Dios espera “es el amor, el amor que acepta con Él el misterio de la cruz y se convierte en participación de la entrega que hace de sí mismo.”

Las exhortó a decir con toda la fuerza de su ser: “Quiero estar contigo siempre, Jesús”.

La homilía concluyó diciendo: “son ustedes unas privilegiadas. El privilegio de haber sido tocadas por el Espíritu Santo, el formar parte de esta familia,” y las invitó a suplicar: “Concédeme el don de estar siempre contigo, Señor, de servirte en los ancianos, de escucharte y seguirte en todas las circunstancias de la vida.”

Les deseamos que esto sea una realidad.