Hermanitas de los Ancianos Desamparados

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Las Hermanitas a la Virgen de Covadonga

 

La Virgen de Covadonga estrena un manto, regalo de las hermanitas de las casas de Asturias, en nombre de la Congregación

El 30 de septiembre, las hermanitas que residimos en Asturias (España) nos hemos congregado en Covadonga, para hacer notoria nuestra expresión de gratitud a la santísima Virgen –“LA SANTINA” como popularmente la denominan los asturianos-, por su protección maternal a lo largo de más de un siglo de estancia en estas bellas tierras asturianas. Y, en nombre de tantas Hermanitas que a sus plantas vinieron a implorar auxilio, y en el de todas las hijas de santa Teresa Jornet, reflejar nuestro agradecimiento obsequiándola con un primoroso manto, bajo el cual nos sigamos sintiendo cobijadas y alentadas para ser testimonio vivo de la misericordia de Dios. A Ella le pedimos, para España y el mundo entero, que no nos conformemos con espiritualidades de mantenimiento, que nos ayude a la “Reconquista espiritual”.

El Sacerdote D. Adolfo Mariño, abad de Covadonga, junto con otros dos Sacerdotes del Cabildo, oficiaron la santa Misa, a las 12 del mediodía, en la Basílica de Covadonga, antes de bendecir el manto de la Santina.

En su homilía nos dirigió unas palabras de aliento y ánimo y también de agradecimiento, por la labor y presencia en Asturias. Nos recordó las palabras de Ntra. Sta. Madre: “Los Ancianos deben ser los reyes de la Casa” y así tiene que seguir siendo, en el momento que vosotras seáis las señoras y ellos los esclavos, dejáis de cumplir el mandato de vuestra Fundadora.  Sois pregoneras de la vida, y de un modo especial en estos tiempos actuales donde al anciano se le considera persona de descarte y donde tanto se habla de la eutanasia. ¡Adelante con vuestro obrar, respetar y amar! Vivid felices y alegres dando vida a lo que el mundo quiere dar muerte.

Seguidamente nos dirigimos a la Cueva donde ya la Virgen lucía el manto, confeccionado totalmente a mano, y donde se emplearon hilo de oro fino de primera calidad de diversos tipos y calibres.

D. Adolfo, dando las gracias por el regalo y donación del mismo, comenzó con la oración de bendición; a continuación, intervino la Rvda. Madre Provincial Sor Ana Palmira Díaz, con laOfrenda a la Santina en nombre de toda la Congregación y una poesía declamada por una Hermanita donde se da las gracias a la Stma. Virgen e imploramos bendiciones y su intercesión ante su Hijo Jesús.

Se entonó el himno de Covadonga “Bendita la Reina de nuestra montaña…” Y se concluyó, a requerimiento del Sr. Abad, con otro himno muy nuestro: “Santa Madre la Iglesia te aclama…”

Se vivió un día de gozo y fraternidad.

Damos gracias a Dios por todo ello y pedimos siga bendiciendo a todas y cada una de las Hermanitas, Ancianos, Trabajadores y Bienhechores.

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