Hermanitas de los Ancianos Desamparados

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Fallece Sor Edesia, ex superiora general

 

A las 5:15 de la mañana, con las primeras luces del alba del día 13 de junio, nuestra querida Madre Edesia del Sagrado Corazón de Jesús, Rodríguez Otero, ex superiora general, a los 91 años de edad, llega al final de su peregrinación en este mundo.

La misa exequial, que tuvo lugar el día 15 en la capilla de la Casa general, estuvo presidida por Mons. Vicente Juan Segura, obispo de Ibiza y concelebrada por 12 sacerdotes. Participaron en la celebración cerca de un centenar de hermanitas venidas de varios puntos de España que se sumaron a la numerosa comunidad de esta Casa madre, residentes y personas conocidas.

Madre Edesia nació en Esperante -Chantada (Lugo) el 29 de junio de 1925, de una familia profundamente cristiana, de la cual brotaron tres miembros para la vida religiosa: dos fueron Hermanitas (la Madre y su hermana Celia), y Sor Trinidad, clarisa contemplativa en el Monasterio de Palencia.

Ingresó como postulante en Carballino (Orense) y realizó sus etapas de formación en Palencia profesando los votos perpetuos el 15 de octubre de 1946.

Muy pronto, a los 27 años, y 6 de su profesión perpetua, fue enviada a Lima (Perú), de secretaria provincial. Después de 22 años, que pasó plenamente integrada con aquellas gentes, a las que siempre profesó un gran cariño, volvió a Valencia en 1974, donde también le esperaba una gran misión: poner en marcha la nueva provincia del Sagrado Corazón en Burjasot (Valencia), canónicamente erigida el 11 de enero de 1975, y de la que fue nombrada Superiora provincial el 1 de junio del mismo año, ejerciendo dicho cargo en dos provincias más, la de Córdoba y Palencia, hasta que el 12 de marzo de 1987 es elegida Superiora general de la Congregación, cargo que ejerce durante 18 años. En 2005 queda libre del mismo.

En su gobierno tienen lugar acontecimientos importantes: la apertura del proceso diocesano de Beatificación/canonización de nuestro Padre Fundador en noviembre de 1998; se beatifican las dos Hermanitas mártires y se coloca una estatua de la Santa Madre en el Vaticano.

Se fundan 14 casas, 11 en países de Latinoamérica, una en España, otra en Italia, y se abre la primera en África, Maputo (Mozambique), gracias a la iniciativa e influencia de Mons. Vicente Juan Segura, que estaba entonces como encargado de Negocios en la Nunciatura Apostólica de Mozambique.

Madre Edesia fue un alma de mucha vida interior, de profunda intimidad con el Señor. Supo vivir y gozar del tesoro escondido, –el amor personal de Dios- descubierto tempranamente en su vida y por el que había vendido todo, que le daba una paz y serenidad inalterable aún en los momentos más duros de su existencia. Pudo decir como Santa Josefina Bakhita: "Soy definitivamente amada por Dios, suceda lo que suceda; este gran Amor me espera". Y también el "Si tenemos a Dios, ya lo tenemos todo" del venerable Saturnino López Novoa.

Recibió cristiana sepultura en el Cementerio General de la ciudad de Valencia.